Un refugio de tierra entre el monte serrano
El Quebrachal nació del barro, la caña y la madera del lugar. Paredes curvas que abrazan, decks con hamaca paraguaya y el silencio del monte de fondo. Acá la naturaleza no es el paisaje: es la casa.
Estamos a cinco minutos del centro de Capilla del Monte y a un paso de los senderos que suben al Uritorco, ese cerro que tanta gente viene a caminar, a mirar el cielo y a reencontrarse.









